Recientemente, se llevó a cabo un estudio exhaustivo sobre la huella de carbono en un relleno sanitario, obteniendo resultados que subrayan la importancia de una gestión eficiente de los residuos. Este estudio se centró en el enterramiento de desechos provenientes de una importante ciudad ubicada en el centro del país.
La Importancia de Medir la Huella de Carbono
La huella de carbono se refiere a la cantidad de gases de efecto invernadero (GEI) que son emitidos a la atmósfera por una persona, organización o actividad específica. Estos gases, como el dióxido de carbono (CO2) y el metano (CH4), son los principales responsables del cambio climático, un problema ambiental global que exige acciones inmediatas y sostenibles. Medir la huella de carbono no es solo un ejercicio de cuantificación; es un paso esencial para identificar áreas críticas de intervención y diseñar estrategias efectivas para mitigar el impacto ambiental.
El informe técnico reveló que la huella de carbono asociada a este vertedero ascendió a aproximadamente 490 mil toneladas de CO2 equivalente, a partir de un volumen total de residuos de alrededor de 811 mil toneladas. Este dato es alarmante, especialmente considerando que el metano, un subproducto de la descomposición de residuos orgánicos, es el principal contribuyente a estas emisiones. El metano tiene un potencial de calentamiento global mucho mayor que el CO2, lo que agrava aún más la situación.
La Medición como Punto de Partida para la Acción
Realizar este tipo de mediciones es el primer paso en cualquier plan de gestión de residuos. Esta medición proporciona una línea de base que permite evaluar la efectividad de las intervenciones futuras. Sin una comprensión clara del punto de partida, es imposible diseñar estrategias que verdaderamente mitiguen el impacto ambiental.
Los gases emitidos en vertederos son el resultado de una cadena de eventos que comienza mucho antes de que los residuos lleguen al relleno sanitario. De hecho, son consecuencia directa de la falta de un tratamiento adecuado de los residuos desde su origen. Cuando los residuos no se separan correctamente, su tratamiento se vuelve menos eficiente, lo que limita la efectividad de cualquier plan de mitigación posterior.
Un plan desde el origen de los residuos
El primer paso crucial en la gestión de residuos es la separación primaria en origen. Los residuos que se separan adecuadamente generan cadenas de valor que pueden ser aprovechadas para reducir el volumen de desechos que terminan en los vertederos. Implementar programas de separación progresivos, pero con un alcance profundo y extenso, puede resultar en una significativa disminución del volumen de residuos destinados a enterramiento.
Para abordar eficazmente la gestión de residuos, es esencial comenzar con la recuperación de residuos secos, que son los más fácilmente valorizables. Esta cadena de valor debe involucrar de manera activa a los principales generadores de residuos: hogares, comercios e industrias. Dado que el desafío de gestionar los residuos de una ciudad entera puede parecer desalentador, es recomendable implementar el plan de manera progresiva, avanzando por zonas específicas de la ciudad. Este enfoque gradual permite asegurar un alcance exhaustivo y efectivo en cada área.
Una vez que los generadores de residuos hayan establecido una rutina regular en la gestión de sus residuos secos, el siguiente paso es ampliar el enfoque hacia la recuperación de residuos orgánicos. Al igual que con los residuos secos, este proceso debe implementarse de manera progresiva en diferentes sectores de la ciudad. Las cadenas de valor creadas por estos esfuerzos tendrán un impacto directo en la reducción de los volúmenes de residuos que llegan a los vertederos.
Los efectos de un plan integral
La escalabilidad de un plan integral de gestión de residuos es fundamental para su éxito a largo plazo. A medida que se coordinan y amplían las distintas cadenas de valor, se creará un entorno favorable para la inversión en tecnologías avanzadas de tratamiento de residuos. Estas tecnologías no solo mejorarán la eficiencia del tratamiento de residuos, sino que también contribuirán a una reducción significativa de las emisiones de GEI, avanzando hacia un futuro más sostenible.
Además del volumen de materiales recuperados o transformados los efectos de un plan integral efectivo se podrán monitorear en el vertedero y como mencionábamos antes, lo importante de estas mediciones es que plantean una base de comparación desde la cual se puede partir. Sin esto los caminos pueden ser efectivos de manera relativa, pero ciegos desde el lugar de partida y el objetivo que se quiere alcanzar.
Un enfoque integral y escalable es clave para garantizar que los esfuerzos de gestión de residuos sean sostenibles y efectivamente contribuyan a la mitigación del cambio climático.
¿Qué es Trigenus?
Trigenus es un software de gestión de residuos sólidos urbanos (RSU) diseñado para industrias y municipios que aspiran a alcanzar altas tasas de recuperación. Comienza con la separación en origen y acompaña los procesos necesarios para reincorporar los materiales a la economía.
Trigenus es una Clean Tech disponible para toda Latinoamérica, y como empresa de Triple Impacto nos comprometemos con nuestras comunidades.
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